lunes, 29 de junio de 2009

Una fábula y 6 moralejas

Alberto Carrasquilla -  http://www.elespectador.com/opinion/columnistasdelimpreso/alberto-carrasquilla/columna148018-una-fabula-y-seis-moralejas Junio 28, 2009, El Espectador

Primero, algunos hechos incuestionables. Uno deprimente, para empezar: si anualmente nuestra economía crece 4% y la población 1,7%, más o menos lo mismo que lo observado durante los últimos treinta años, nos vamos a demorar otros 30 años —una generación entera— en duplicar nuestro ingreso per cápita. Esto significa alcanzar lo que se observa hoy en un país muy parecido a México.

Segundo, un dato desafiante: si en lugar de crecer el 4%, lo hacemos al 6%, superaríamos esa meta en 16 años y tendríamos, dentro de una generación, el mismo nivel de ingreso por habitante que hoy tiene Italia.

Tercer dato: si el recaudo tributario fuese 16% del PIB anualmente a lo largo de la generación en comento, la diferencia en materia de impuestos recaudados entre las dos alternativas, crecer al 4 o al 6%, es equivalente a US$1.150 miles de millones a la actual tasa de cambio.

Ahora la fábula. Si los colombianos tomamos hoy las decisiones necesarias para crecer no al 4 sino al 6%, podríamos comprometernos a entregarle a alguien un cheque por esos US$1.150 miles de millones dentro de 30 años. Si la tasa de interés es 10% anual, nuestro acreedor nos podría entregar a cambio, e inmediatamente, un cheque por US$150 mil millones con el cual el Gobierno se podría dedicar a solventar nuestros faltantes en materia de cobertura y calidad en educación, salud, vivienda y agua potable, así como a corregir nuestro profundo atraso en infraestructura.

Pasemos a las moralejas. La primera: que es un gran error pensar que existe una contradicción de fondo entre el crecimiento económico y el progreso social o una dicotomía profunda entre la eficacia económica que logra el mercado al amparo de una regulación inteligente, de una parte, y la equidad en materia del acceso a los derechos de segunda y tercera generación que consigna nuestra Constitución, de otra.

 La segunda moraleja: que la mejor política fiscal es el crecimiento económico. Poner a bailar la tasa de tributación al son de los últimos sucesos, generando incertidumbre y zozobra, usualmente va en contravía de la expansión empresarial y el crecimiento.

La tercera moraleja: que una política pública dirigida terca y monolíticamente a crear las condiciones para que el sector privado produzca crecimiento y pague impuestos, basta como fuente para financiar en grande nuestro progreso.

La cuarta moraleja: que la responsabilidad social más importante que tiene un empresario es ser exitoso, crecer su empresa y acatar las normas tributarias. No obstante su valor propagandístico, no existe iniciativa escolar, ni ambiental, ni cultural, ni de género que sustituya el potencial impacto social derivado del éxito empresarial.

La quinta moraleja: que la redistribución de los recursos, de los más a los menos pudientes, se debe entender como una obligación que nos compete cumplir a través del gasto público, convirtiendo los impuestos que pagan los más pudientes, en las obras y los hechos que necesita la población menos pudiente, no a través de la política tributaria, ni de la regulación bancaria, ni de la política comercial.

La sexta moraleja: que una cosa es el déficit fiscal y otra muy distinta la sostenibilidad fiscal. Las finanzas públicas en los primeros años de mi ejemplo serían muy deficitarias y causarían el usual despeluque de aquellos comentaristas obsesionados con los flujos de caja y el mes entrante. Pero, por construcción, dichos faltantes son temporales y las finanzas públicas son sostenibles en el tiempo: los US$150 mil millones que el Gobierno gastaría al comienzo, en exceso de sus ingresos, los paga más adelante a precios de mercado.

domingo, 26 de abril de 2009

Un día compraremos droga a los E.U.

Daniel Samper Pizano

http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/un-dia-compraremos-droga-a-los-eu_4877640-1

Publicado el 15 de Marzo de 2009 en El Tiempo

La escena suena conocida. En el video aparece un pueblo que vive de la marihuana. Un funcionario admite que la economía regional depende en un 90 por ciento de la droga. La cámara recorre cafés y tiendas que venden yerba sin ningún problema. Ahora las imágenes salen al campo y vemos miles de robustas plantas de cannabis, aun en parques nacionales. El informe revela que el negocio local de narcóticos produce cada año miles de millones de dólares. Las autoridades confiesan que poco pueden hacer.

¿Colombia? ¿Bolivia? ¿Perú? Nanay: Estados Unidos. Son imágenes de cuatro reportajes divulgados recientemente por el canal gringo CNBC, que muestran hasta qué punto el estado de California -la octava economía mundial, por encima de España y Canadá- es territorio prácticamente libre para cultivar, vender y fumar marihuana. Los condados de Mendocino, Chino, Trinity y Humboldt viven de esta planta, que en Suramérica se reprime a tiros.

Varias normas facilitan su prosperidad. Una de ellas autoriza el empleo médico del producto, paraguas bajo el cual crecen y circulan miles de kilos al año. Pronto podrían regir nuevas leyes. Pero estas ya son de tipo fiscal, porque al Estado se le despertó la glotonería tributaria. El legislador Tom Ammiano empuja un proyecto que fija a la marihuana 50 dólares de impuesto por onza ("como se hace con el alcohol"), lo cual equivale a legalizarla y, de paso, ordeñar cada año casi mil millones a los contribuyentes que la fuman o a los pacientes que la aplican para aliviar diversos males.

El ilustre sheriff de San Francisco y otros políticos y funcionarios apoyan la medida. Al fin y al cabo, la economía marihuanera produce, según Ammiano, 14.000 millones de dólares, mucho más que lácteos y viñedos. Esta semana, la revista Time confirma las cifras y define el bareto como "un pasatiempo americano".

Es fácil convertirse en cannabicultor en California. Cualquier ciudadano puede sembrar un número de plantas con fines médicos o de consumo personal. Y es lucrativo: 20 matas rinden 100.000 dólares anuales. Si el granjero quiere conocer las actividades del sector, puede suscribirse a Grow, la revista gremial, que trata los problemas de la cultivadores de maracachafa como lo hace la revista de Asohuevo con las gallinas ponedoras en Colombia.

La industria funciona en macetas de hippys sexagenarios, en huertos domésticos y en laboratorios. Pero hay, además, extensas granjas que cosechan al aire libre o en invernaderos. Son negocios potentes que crean empleo. En las primeras trabajan numerosos mexicanos y en las segundas, obreros de origen asiático. Según reportaje de The New Yorker (julio 2008), en California crecen 20 millones de plantas de cannabis, la producción se multiplicó por 10 entre 1981 y el 2006 y es hoy "el producto agrícola de venta al contado más importante de Estados Unidos, aun por encima del maíz".

Pero no es solo la cantidad, damas y caballeros: examinen la calidad del material. Uno de los pilotos de la DEA que sobrevuelan el llamado Triángulo Esmeralda comenta en el documental con orgullo masoquista: "Nadie produce marihuana tan buena como la que se cultiva aquí".

Parece evidente que Estados Unidos se adueñó de la producción marihuanera que tantos dolores nos causó en otro tiempo. California es hoy una Guajira gigantesca que, según van las cosas, un día nos exportará mafafa. La solución es comprarla. Evitaríamos hampones y cultivos ilegales.

Poco a poco la droga blanda se está legalizando. Preguntas obvias: visto lo visto, ¿es sensato, justo, necesario que Colombia reforme su Constitución para convertir a los consumidores en criminales? ¿No convendría, más bien, iniciar diálogos para expulsar a la mafia del mundo de los narcóticos y ponerlo en manos de autoridades sanitarias y fiscales

cambalache@mail.ddnet.es

domingo, 19 de abril de 2009

Por una nueva ley de tierras

http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/otroscolumnistas/por-una-nueva-ley-de-tierras_4986267-1

Alejandro Reyes

La caída del Estatuto de Desarrollo Rural es una buena noticia para los campesinos desplazados, para los indígenas y los afrocolombianos. Fue precedida por un auto de la Corte Constitucional que le ordena al Gobierno tener una política de tierras para atender a los desplazados. El problema del Estatuto es que reducía la poca institucionalidad que manejaba las tierras en el Ministerio de Agricultura a otorgar unos subsidios, y despachaba a Acción Social, que no tiene los instrumentos operativos, el gigantesco problema de restituir la tierra despojada, y al Ministerio del Interior y de Justicia, que tampoco los tiene, el problema de proteger los territorios de minorías étnicas.

El estatuto era la expresión concreta de la ausencia de una política de tierras para el campesinado y las minorías étnicas, en el contexto de un derrumbe de la propiedad rural frente a los grupos armados y el narcotráfico, que fue declarado por la misma Corte como un estado de cosas inconstitucional. La ley se cayó porque no fue consultada con sus víctimas y, al contrario, fue duramente rechazada por ellas, y con ello el Gobierno desconoció el compromiso asumido por Colombia al firmar como tratado el convenio 169 de la OIT, que exigió la consulta previa a las minorías étnicas afectadas por las leyes.

El estatuto permitía que los beneficios de la seguridad democrática quedaran en manos de los grandes propietarios actuales, al dejar intacto el asunto de la tenencia de la tierra, que no es otra cosa que la legitimación del enriquecimiento ilícito y la violencia como modos de adquirirla en Colombia. Al caerse el estatuto, se abren posibilidades para que el Gobierno afronte en serio la tarea de recuperar y restituir la tierra robada a los pobladores rurales.

La tarea de ordenar la propiedad de la tierra y consolidar la seguridad democrática tiene cuatro grandes objetivos, que el Gobierno debe asumir según las normas vigentes mientras se aprueba una nueva ley: la formalización de la pequeña propiedad campesina, la recuperación de la propiedad usurpada con violencia, la restitución de la tierra a los campesinos despojados y la extinción del dominio de las adquiridas con recursos ilícitos. Armonizar los cuatro componentes es el gran reto de la política de tierras que la Corte Constitucional le exige al Gobierno.

La ley de víctimas, que espera su trámite final en la Cámara de Representantes, contiene instrumentos de justicia transicional diseñados para recuperar y restituir la tierra de los desplazados, pero necesita un contexto institucional y normativo favorable a la población campesina. La nueva ley de desarrollo rural que el Gobierno deberá impulsar en el Congreso es la oportunidad para dotar al Estado de instrumentos para acometer la tarea pendiente de devolver la tierra a los pobladores e impulsar el desarrollo de la pequeña empresa campesina, que provee más empleos que cualquier otro sector de la economía y reparte mejor los beneficios.

Esa responsabilidad no puede recaer solo en hombros de los jueces, como quedó en el proyecto de ley de víctimas, sino del Estado en su conjunto, con el Gobierno a la cabeza, porque se trata de reconstruir comunidades que perdieron sus territorios y se hundieron en la indigencia por el despojo masivo de sus bienes, mientras el Estado fallaba en el deber de proteger sus derechos a la vida y la propiedad.

Armonizar ambas leyes a favor de las víctimas del despojo de la tierra significa enfrentar los intereses de grandes narcotraficantes, paramilitares, jefes guerrilleros y sus testaferros, que se convirtieron en los grandes señores de la tierra mediante el crimen organizado y la violencia, y quitarles el botín de tierras de sus manos para devolverlas a sus dueños legítimos. Eso convertiría a la seguridad en seguridad democrática.

lunes, 23 de marzo de 2009

MODELOS ECONÓMICOS EXPLICADOS CON VACAS

 SOCIALISMO
usted tiene 2 vacas.
Usted da una a su vecino.
 
COMUNISMO
usted tiene 2 vacas.
El estado toma ambas y le da a usted un poco de leche.
 
FASCISMO
usted tiene 2 vacas.
El estado toma ambas y le vende a usted un poco de leche.
 
NAZISMO
usted tiene 2 vacas.
El estado toma ambas y le da a usted un tiro.
 
BUROCRACIA
usted tiene 2 vacas.
El estado toma ambas, mata a una, ordeña la otra, y después tira la leche.
 
CAPITALISMO TRADICIONAL
usted tiene dos vacas.
Usted vende una y compra un toro.
Su manada se multiplica, y la economía crece.
Usted vende la manada y se retira con la ganancia.
 
UNA CORPORACIÓN FRANCESA
usted tiene dos vacas.
Usted entra en huelga, organiza un alboroto, y bloquea los caminos, porque usted desea tres vacas.
 
UNA CORPORACIÓN JAPONESA
usted tiene dos vacas.
Usted las reajusta así que quedan un décimo del tamaño de una vaca normal y produce veinte veces más leche. Usted después crea una historieta de caricaturas llamada "Vakimon" y la vende a todo el mundo.
 
UNA CORPORACIÓN ALEMANA
usted tiene dos vacas.
Usted les aplica re-ingeniería, ellas viven por mas de 100 años, comen una vez al mes, y se ordeñan a si mismas..
   
UNA CORPORACIÓN RUSA
usted tiene dos vacas.
Usted las cuenta y ve que usted tiene cinco vacas.
Usted las cuenta otra vez y ve que usted tiene 42 vacas.
Usted las cuenta otra vez y ve que usted tiene 2 vacas.
Usted para de contar vacas y abre otra botella de vodka.
 
UNA CORPORACIÓN SUIZA
usted tiene 5000 vacas. Ninguna de ellas le pertenecen.
Usted cobra a los dueños por tenerlas en su propiedad.
 
UNA CORPORACIÓN CHINA
usted tiene dos vacas.
Usted tiene 300 personas para ordeñarlas..
Usted anuncia que usted tiene empleo al 100%, y alta productividad de los bóvidos.
Usted arresta a periodista que divulgó la situación verdadera.
   
UNA CORPORACIÓN BRITÁNICA
usted tiene dos vacas.
Ambas son "locas".
 
UNA CORPORACIÓN IRAQUÍ
Todos piensan que usted tiene montones de vacas.
Usted les dice que usted no tiene ni una.
Nadie le cree, así que le bombardean e invaden su país.
Usted todavía no tiene ninguna vaca, pero por lo menos ahora usted es "parte de una democracia"…

 

 

UNA CORPORACIÓN AMERICANA
usted tiene dos vacas.
Usted vende una, y fuerza la otra para producir la leche de cuatro vacas.
Más adelante, usted emplea a consultor para analizar porqué la vaca ha caído muerta.

 
 
CAPITALISMO de EMPRESA de la ENRON
usted tiene dos vacas.
Usted vende tres de ellas a su compañía pública, que usa un crédito abierto por su cuñado en el banco, después ejecuta un intercambio de la deuda/de la equidad con una oferta general asociada de modo que usted consigue las cuatro vacas anteriores, con una exención de impuesto para cinco vacas.  Los derechos de la leche de las seis vacas se transfieren vía un intermediario a una compañía de la isla Cayman poseída secretamente por el accionista mayoritario que vende los derechos de las siete vacas mencionadas de nuevo a su compañía. El informe anual dice que la compañía posee ocho vacas, con una opción de una más.  Usted vende una vaca para comprar a un nuevo presidente de los Estados Unidos, dejándole a usted con nueve vacas.  No se proporciona ningún balance con el anuncio. El público entonces compra su toro.
   
EN EL DMG
Usted tiene dos vacas
A los tres meses tiene 9 vacas y una tarjeta prepago
Usted desea más vacas así que las reinvierte
A los pocos días el Gobierno encierra las vacas y le informa que sólo queda una porque las otras 8 eran de papel. El Gobierno le dice que tiene tres días para recuperar la vaca si demuestra que es suya. Usted hace lo que el Gobierno le dice y al final queda usted con la ubre de la vaca para que quede mamando y una tarjeta prepago con un chip bien bonito, COMO RECUERDO DE QUE UN DÍA USTED TUVO MUCHA PLATA.

domingo, 15 de marzo de 2009

Un día compraremos droga a los E.U.

http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/un-dia-compraremos-droga-a-los-eu_4877640-1

Daniel Samper Pizano - El Tiempo - Publicado el 15 de Marzo de 2009

La escena suena conocida. En el video aparece un pueblo que vive de la marihuana. Un funcionario admite que la economía regional depende en un 90 por ciento de la droga. La cámara recorre cafés y tiendas que venden yerba sin ningún problema. Ahora las imágenes salen al campo y vemos miles de robustas plantas de cannabis, aun en parques nacionales. El informe revela que el negocio local de narcóticos produce cada año miles de millones de dólares. Las autoridades confiesan que poco pueden hacer.

¿Colombia? ¿Bolivia? ¿Perú? Nanay: Estados Unidos. Son imágenes de cuatro reportajes divulgados recientemente por el canal gringo CNBC, que muestran hasta qué punto el estado de California -la octava economía mundial, por encima de España y Canadá- es territorio prácticamente libre para cultivar, vender y fumar marihuana. Los condados de Mendocino, Chino, Trinity y Humboldt viven de esta planta, que en Suramérica se reprime a tiros.

Varias normas facilitan su prosperidad. Una de ellas autoriza el empleo médico del producto, paraguas bajo el cual crecen y circulan miles de kilos al año. Pronto podrían regir nuevas leyes. Pero estas ya son de tipo fiscal, porque al Estado se le despertó la glotonería tributaria. El legislador Tom Ammiano empuja un proyecto que fija a la marihuana 50 dólares de impuesto por onza ("como se hace con el alcohol"), lo cual equivale a legalizarla y, de paso, ordeñar cada año casi mil millones a los contribuyentes que la fuman o a los pacientes que la aplican para aliviar diversos males.

El ilustre sheriff de San Francisco y otros políticos y funcionarios apoyan la medida. Al fin y al cabo, la economía marihuanera produce, según Ammiano, 14.000 millones de dólares, mucho más que lácteos y viñedos. Esta semana, la revista Time confirma las cifras y define el bareto como "un pasatiempo americano".

Es fácil convertirse en cannabicultor en California. Cualquier ciudadano puede sembrar un número de plantas con fines médicos o de consumo personal. Y es lucrativo: 20 matas rinden 100.000 dólares anuales. Si el granjero quiere conocer las actividades del sector, puede suscribirse a Grow, la revista gremial, que trata los problemas de la cultivadores de maracachafa como lo hace la revista de Asohuevo con las gallinas ponedoras en Colombia.

La industria funciona en macetas de hippys sexagenarios, en huertos domésticos y en laboratorios. Pero hay, además, extensas granjas que cosechan al aire libre o en invernaderos. Son negocios potentes que crean empleo. En las primeras trabajan numerosos mexicanos y en las segundas, obreros de origen asiático. Según reportaje de The New Yorker (julio 2008), en California crecen 20 millones de plantas de cannabis, la producción se multiplicó por 10 entre 1981 y el 2006 y es hoy "el producto agrícola de venta al contado más importante de Estados Unidos, aun por encima del maíz".

Pero no es solo la cantidad, damas y caballeros: examinen la calidad del material. Uno de los pilotos de la DEA que sobrevuelan el llamado Triángulo Esmeralda comenta en el documental con orgullo masoquista: "Nadie produce marihuana tan buena como la que se cultiva aquí".

Parece evidente que Estados Unidos se adueñó de la producción marihuanera que tantos dolores nos causó en otro tiempo. California es hoy una Guajira gigantesca que, según van las cosas, un día nos exportará mafafa. La solución es comprarla. Evitaríamos hampones y cultivos ilegales.

Poco a poco la droga blanda se está legalizando. Preguntas obvias: visto lo visto, ¿es sensato, justo, necesario que Colombia reforme su Constitución para convertir a los consumidores en criminales? ¿No convendría, más bien, iniciar diálogos para expulsar a la mafia del mundo de los narcóticos y ponerlo en manos de autoridades sanitarias y fiscales

miércoles, 11 de marzo de 2009

Dosis personal

http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/jotamarioarbelez/dosis-minima_4868289-1

Jotamario Arbelaez - El Tiempo - 13 de marzo de 2009

Como fracasamos en la erradicación de la droga, ahora vamos a erradicar al usuario, con el sofisma de distracción de que es un drogadicto. Seamos serios, no se puede decir de alguien que se fuma un 'cacho' o se mete un 'pase' que es un drogadicto. Sería como decir que el que se toma un aguardiente, un whisky o un vodka es un alcohólico. Claro que la droga hace daño, casi tanto como el tabaco, y hay que cuidar de la salud pública. Pero no llevándose al hospital, al psiquiátrico o finalmente a la cárcel al que no es un delincuente y ni siquiera está enfermo, y sólo aspira a evadirse por un momento de la insoportable realidad que se vive o quiere rendir más en la producción o el deleite.

No se pudo con la fumigación de sustancias como el glifosato, que lo que hizo fue envenenar los buenos cultivos, esterilizar la tierra, matar el ganado y enfermar de los pulmones a la población campesina. Tampoco con la tal erradicación manual, en la que no fueron pocos los antiguos 'raspachines', que cayeron víctimas de la retaliación de los dueños del sembradío.

Ha fracasado la lucha contra la droga, en su carácter represivo, dicen los sabios mundiales. Por lo tanto, habría que cambiar la estrategia, lo que necesariamente apunta a la legalización de la droga, única medida que acabaría con el criminal narcotráfico. Pero aquí vamos a profundizar en el error cometido, penalizando la dosis mínima y convirtiendo en enfermos a cargo del Estado a los 300.000 adictos contabilizados por el Ministro. Cifra a la que yo le añadiría por lo menos un cero.

Hay que reconocer que en las postrimerías de su gobierno, el presidente Lleras Restrepo tuvo el brillante cabezazo de convertir la posesión de la dosis de marihuana, de delito en contravención. Así logró descongestionar las cárceles, que estaban llenándose de hijos de papi y de descachalandrados jovencitos de nuestras periferias, hermanados en el hippismo por una cinta en la cabeza y el culto por el rock y los hongos alucinógenos. Pero también habían caído cantidades de gringos melenudos, lo que podía significar un conflicto internacional.

La generación de 'los niños de las flores', la misma que acabó mediante su protesta pacífica con la guerra del Vietnam y el desbocado consumismo del capitalismo, transformó la imagen de la "yerba maldita" y fue convirtiendo su consumo en ceremonia de culto, cada vez más tendiente a la paz y a la comunicación trascendente, como inicialmente lo fueran todas las drogas. Antes de que el tráfico de las mismas tomara fuerza, apoyado en su prohibición.

Tiempos hubo -que sería siniestro que volvieran- cuando los policías que sorprendían a un sujeto con un 'bareto' en los labios o entre el bolsillo le aplicaban la 'mordida' para poder dejarlo libre. Y si no, lo hacía el inspector en la permanencia. O si no, el abogado al reclamar la parte para arreglar al señor juez, para que hiciera el cambiazo, y lo que era el moño de marihuana terminara convertido en cagajón de vacuno. Todo ello a costas de los sufridos padres, para que no se les arruinara la vida a sus herederos.

El nadaísmo cumplió su misión; hoy hasta las damas de acción católica fuman marihuana; lo dijo Amílkar U hace 40 años. Puedo afirmar, con la mano en el fuego del corazón, que ya no la fumo. Fumé marihuana hasta que me supo a cacho, y la dejé cuando vi que se había vuelto el consumo natural de creativos publicitarios, profesores universitarios, burgueses ordinarios, políticos empresarios, empleados bancarios, feministas sin ovarios, escritores de diarios y usuarios varios.

En una sola redada, la policía podrá trastear con medio colegio, mientras el jíbaro pone pies en polvorosa. Cuando toda esta jugada, además de tratar de desprestigiar la erguida posición al respecto de Carlos Gaviria, lo que busca es capturar a los jíbaros que, amparados en el porte de la dosis mínima, hacen su 7 de agosto vendiendo al menudeo, mientras tienen la droga encaletada bajo un sifón. Valdría la pena que buscaran otra estrategia.

lunes, 23 de febrero de 2009

La lucha de Petro

http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/otroscolumnistas/la-lucha-de-petro_4833227-1

Antanas Mockus (Febrero 23, 2009)

No hay norma cultural que sea más fuerte y al mismo tiempo genere más solidaridad que la reciprocidad: favor con favor se paga. Expresión de gratitud y también una base para la cooperación: "Hoy por mí, mañana por ti". ¿Hasta dónde la vida política está gobernada por esta norma? El intercambio de favores es lícito si se hace con recursos privados y sin violar leyes. Hacer favores con recursos públicos, eso sí que está terminantemente prohibido y se llama clientelismo.

Una de las consecuencias es que el nombrado (o contratado) termina teniendo dos jefes: el superior jerárquico formal y quien lo recomendó. Expresiones como "ese es de Yidis" muestran que la clientela es un patrimonio relativamente estable. Como en la mafia siciliana, la gente termina teniendo dueño. El líder clientelista controla una clientela cuya lealtad paga con favores. Favorecer con cargos o contratos es el primer paso de corrupción.

En estos días, voces de fuerzas políticas supuestamente opuestas han salido a la opinión pública a defender el clientelismo, o a dar a entender que conviven con él.

1. EL TIEMPO (17-02-09), bajo el título 'Agarrón de Pastrana y conservadores', dice:

Carlos Holguín, quien aspira a ser candidato conservador en el 2010, cuestionó las afirmaciones de Pastrana. "Es incomprensible. Por un lado, critica que el Partido persigue puestos y dice que no tiene vocación de poder y, hasta donde yo sé, la vocación de poder se expresa en la representación política en los organismos de poder. Sostener que no hay vocación de poder y criticar porque se tiene poder es contradictorio".

2. En entrevista con Clara López en El Espectador (el mismo 17-02-09) le preguntan: ¿qué miembro de la coalición es el que más pide puesticos? Responde: parejitos.

La Constitución dispone que la función pública debe estar al servicio de los intereses generales y que a los cargos públicos, salvo los de elección popular, se acceda por mérito y previo concurso. Contratar sin escoger al más apto es despilfarrar recursos públicos y limitar el alcance de la acción del Gobierno. Lleva a la "captura" del Estado. Cuando el Estado actúa vía favores, su labor de garante de derechos deja de ser percibida como tal. Muy distinto piensa quien matricula a su hijo en un colegio público entendiendo que está ejerciendo un derecho, de quien lo matricula sintiendo que recibe un favor.

El Polo pretende ser alternativa. La pregunta es: ¿a qué? ¿A la violencia, venga de donde venga? ¿Al clientelismo y otras formas de corrupción? ¿Al desmonte de la Constitución del 91? ¿A todas las anteriores?

Gustavo Petro teme con razón que el Polo sea dominado por una alianza entre la lealtad, en el discurso, a la lucha de clases del ala más radical y las lealtades prácticas del ala 'puestera'.

¿Será posible que un partido político en Colombia funcione sin volverse una red de favores que utiliza el poder nominador (los puestos) y el poder de contratación (el presupuesto público) para generar lealtades y reproducirse?

El desarrollo moral (Kohlberg) tiene seis etapas. En la primera, bueno es lo que trae recompensas y malo lo que trae castigo. La norma de la reciprocidad caracteriza a la 2; la 3 incluye un concepto de norma compartida aunque sólo dentro del grupo: "Entre bomberos no nos pisamos las mangueras". La 4 incluye "la ley es para todos", y la disposición a defenderla con argumentos. La 5 y la 6 incluyen adhesión a principios y a reglas procedimentales para reformarlas, la posibilidad de argumentar contra las normas y la desobediencia civil.

Cultura ciudadana ha sido interpretada como un enfoque que promueve la etapa 4. A la luz de algunos estudios, gran parte de la población colombiana está en las etapas 2 y 3. El reto es grande. Por lo pronto, combatamos el cinismo y su preámbulo, el "realismo". Colombia sin clientelismo es imaginable, y localmente ha mostrado ser viable.