Rudolf Hommes, El Tiempo, Enero de 2009
http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/rudolfhommes/sin-tierras-no-hay-paraiso_4782383-1
El éxito de las políticas puede conducir a su posterior fracaso porque tiende a mantener en el poder o en el puesto a quienes las aplicaron originalmente por un tiempo mayor que el que sería conveniente y porque el éxito inhibe la creatividad y el cambio.
Es posible que esto sea lo que le suceda a la política de "seguridad democrática" o a la de "confianza inversionista", dos pilares fundamentales de la administración Uribe, porque en el oficialismo no va a surgir nadie con ideas nuevas.
Y lo que el país necesita son precisamente ideas nuevas. Tal como dije en un artículo en este diario el pasado 30 de mayo, "el aspecto militar de la política de seguridad parece estar dando frutos, pero la parte democrática, en sus aspectos políticos y sociales, no está avanzando a la misma velocidad". Y son notorios "los problemas de la justicia y los relativos al desarrollo, la desigualdad y la pobreza [QUE]no figuran en la estrategia de paz del gobierno." La política de "cohesión social", que es el tercer pilar de esta administración, no ha recibido toda la atención que amerita.
Una de las áreas que piden a gritos creatividad y sangre nueva, para no seguir insistiendo en el fracaso de la infraestructura, es la de la política agropecuaria, por ejemplo, y en relación con la paz, es necesario poner en práctica políticas que fomenten el empleo y la productividad del sector rural. En particular, está el tema del acceso a la tierra de la población campesina, al que hace referencia el título de este artículo, que fue una frase que le oí el sábado a Rodrigo Guerrero, director de VallenPaz, quien concluyó con ella su intervención en el seminario sobre microfinanzas que tuvo lugar en Cali la semana pasada.
"Sin tierras no hay paraíso" parece ser una consigna afortunada. Describe un problema crítico en el sector rural colombiano, que es la necesidad de darle acceso a la tierra a la población pobre del campo, incluyendo los desplazados y demás afectados por la violencia en el sector rural. En contra de esas soluciones se aduce que los campesinos no son capaces de subsistir en parcelas pequeñas o que sin un apoyo de tipo paternalista, proveniente de empresarios rurales ricos o empresas capitalistas agroindustriales, no son capaces de sacar adelante sus proyectos agrícolas. El actual Ministro de Agricultura ha llegado a decir que a los campesinos pobres no se les puede hacer el daño de darles tierra, o algo parecido.
Experiencias recientes, notablemente la labor de VallenPaz en el norte del Cauca y en el Valle, aportan evidencia para refutar la idea de que el minifundio es improductivo por definición. En buenos suelos, en regiones próximas a los centros urbanos, dotadas de infraestructura de transporte y acceso al riego, con asistencia técnica y financiación adecuadas, pequeñas parcelas de dos hectáreas pueden producir ingresos brutos equivalentes a 3, 4 o hasta 5 salarios mínimos en los casos más exitosos. Una pequeña propiedad agrícola puede generar suficientes ganancias para una familia de cuatro personas, que si se complementa con otros ingresos de trabajo, ofrece la oportunidad de acumular. El acceso a la propiedad y la propiedad misma generan otros beneficios y contribuyen al bienestar de las personas y a su autoestima.
Existiendo la posibilidad de afectar el acceso a la tierra con estructuras económicamente rentables y sostenibles, que van desde la organización de pequeños productores en colaboración con firmas comerciales, hasta el minifundio, pasando por otras alternativas como serían las cooperativas de producción o alguna forma adaptada a la cultura y a la legislación vigente del kibutz de Israel, no tomar ventaja de las oportunidades que existen para hacerlo es desperdiciar un elemento esencial para la reconciliación y para la paz. Si reelegimos a Uribe directamente o a través de un clon, es muy probable que un programa de esa naturaleza nunca se convierta en realidad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario