domingo, 18 de mayo de 2008

Diplomacia paisa

Rodrigo Pardo. Revista Cambio. 14/05/08

La OEA se encuentra en un momento decisivo. Ha jugado un papel protagónico en los últimos procesos críticos del continente: las tensiones en los países andinos después del ataque de las Fuerzas Armadas de Colombia contra un campamento en Ecuador, y el conflicto que generó en Bolivia el llamado "referendo de soberanía". Es decir, la consulta popular en el que una amplísima mayoría, cercana al 85 por ciento, desafió la unidad nacional, la legitimidad de la Asamblea Constituyente, y la propia autoridad del presidente Evo Morales.

En ambos casos la OEA ha asumido posiciones ponderadas que han generado críticas. En el problema de Colombia con Ecuador, porque no ha logrado sellar el punto final de las tensiones ni restablecer la normalidad de las relaciones. En el de Bolivia, por mantener una posición tibia, más cercana al Gobierno que a la oposición. Sería justo, sin embargo, reconocer que en las dos situaciones tuvo logros. En el lío colombo-ecuatoriano el Consejo Permanente y la reunión de cancilleres produjeron calma y crearon mecanismos de trabajo. En el de Bolivia ha hecho lo que le corresponde: apoyar el entendimiento y la unidad nacional.

Pero más allá de casos concretos, la OEA tiene desafíos más de fondo. La realidad política de las Américas es muy diferente a la que había cuando se fundó, en 1948. Y hay señales de que las nuevas realidades no caben en el viejo molde. El continente está dividido políticamente, entre derecha e izquierda. Las regiones cada vez son más distintas y parecen más lejanas: el Cono Sur esperanzado, los Andes convulsionados, el Norte centrado en Estados Unidos y el Caribe siempre sui géneris, tienen poco que ver entre sí: el propio concepto de un hemisferio, o incluso de una América Latina, está en revisión.

Es prácticamente imposible reunir un consenso en un escenario tan atomizado. Aún sobre los asuntos fundamentales hay puntos de vista muy diversos, y una corriente amplia considera que es el momento de buscar una estructura institucional sin Estados Unidos. Poco factible, por la misma falta de acuerdo, pero su sola consideración da una medida sobre la poca credibilidad que tiene la OEA.

La reunión también será una gran oportunidad para la diplomacia colombiana. La sola presencia de 34 países, después de la reciente crisis con los vecinos, y de los síntomas de aislamiento diplomático que han afectado al país, es valiosa. También es significativo que la capital de Antioquia –la tierra del Presidente– se proyecte al exterior con una nueva imagen. La de una especie de capital diplomática. (El año entrante también será sede de la Asamblea del BID). Con sus impresionantes mejoras de los últimos años, Medellín puede aspirar a terminar de sepultar su percepción de capital de la violencia y el narcotráfico que padeció hace años.

Pero el mayor reto, para la Cancillería, será lograr que esta XXXVIII Asamblea resulte exitosa. Aunque la agenda está centrada en el tema de la juventud y los valores democráticos, lo que está en juego es la vigencia de la OEA como idea misma. Es decir, la de ser el organismo capaz de fijar las reglas de juego para fomentar la cooperación, facilitar la solución de conflictos y servir como foro político. En estos momentos, esto significa acercar las polarizadas posiciones de Estados Unidos y Venezuela a una corriente mayoritaria que no se siente cómoda ni con la política exterior de Bush –fanática, simplista y desprestigiada– ni con los excesos de la diplomacia petrolera de Chávez. La tradición de apego de Colombia a la OEA le da credenciales para trabajar por la causa, por más esquiva que sea.

La Asamblea estará precedida por un foro del sector privado, que reunirá a 450 empresarios de todo el continente. Los dos eventos brindan un escenario precioso con una vasta audiencia. Falta ver cuál será el mensaje que llevará Colombia. Ojalá no sea, otra vez, el de la guerra contra el terrorismo que tan poca acogida tiene en este contexto.

http://www.cambio.com.co/opinioncambio/post.php?id_blog=3814754&id_nota=450008936

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